Hoy hemos ido a ver Wall·E, de Disney-Pixar.El protagonista es un robot encargado de recoger basura en una tierra abandonada por los humanos y dejada atras. Tras muchos años solo, Wall·E ha desarrollado una personalidad propia, y su rutina diaria se verá interrumpida cuando otro robot explorador, E.V.A., llega a la tierra y se encuentra con él...
La película en sí es una muy entretenida y divertida historia de aventuras, amistad y amor, donde los protagonistas son robots (que no tienen más dialogo que sus propios nombres) sumamente caracterizados, muy "humanos", y los propios humanos son solamente secundarios.
Pero en el fondo tiene un mensaje inesperado en una pelicula Disney. La humanidad ha conseguido que la tierra sea un enorme basurero y la ha abandonado, volviendose cada vez más cómodos, rutinarios y anodinos.
Creo que es la película del verano, para todos los públicos, destinada a recoger unos cuantos premios. Y se los merece. No quiero contar más de la película, pues corro el riesgo de destriparla, pero es muy entretenida, con muchos momentos graciosos, incluso con sus momentos tiernos (tan de Disney). Creo que está a la altura, incluso puede que sea mejor, que otros éxitos de Pixar, como Monstruos S.A. o Toy Story.
Otro anuncio realizado en el Comic Con de San Diego, y que he visto comentado por muchos sitios, es el próximo rodaje de 

El conde Sir Patrick Lyon era aficionado a jugar a las cartas con su amigo el conde de Crawford. Un sábado por la noche estaban en medio de su partida cuando un criado les advirtió que se acercaba el Sabbath, día sagrado en el que no se debía jugar a las cartas. El conde, muy enfadado, contestó al criado que seguirían jugando sea Sabbath o no, y que si el propio demonio quería unirse a la partida, sería bienvenido.