14 julio 2010

Viaje a Hong Kong (IV): Un horario "casi" normal

Como ayer salimos a la hora que salimos del trabajo, hoy nos hemos dado el "placer" de llegar un poco más tarde. Al menos esta gente es cumplidora, y el jefe chino me ha agradecido unas cuantas veces el esfuerzo y el haber conseguido solucionar el problema.

Y en cierta manera son educados, cuando acompañan a alguien están atentos a lo que come, a lo que le gusta, que pase delante, que esté a gusto, etc... Eso sí, si te encuentras a un hongkones de frente no esperes ni que se aparte ni que te pida perdón por arrollarte como un bulduzer.

Los compañeros de trabajo son bastante agradables, y soportan con mucho estoicismo que les haga repetir tropecientas veces las frases, o que en algunas ocasiones me quede con una cierta cara de pez por que no entiendo nada de lo que dicen.

Se esfuerzan por que conozca cosas nuevas, cada día me llevan a un restaurante de un tipo diferente (hoy toco uno que es "ma thai", según ellos es una mezcla de las comidas de malasia y tailandia).

Al final no se si mejoraré mi ingles, aunque me esfuerzo por hablar, pero seguro que mis compañeros acaban conociendo palabras en español (ya hemos empezado por las palabrotas, claro) alguna china me han contado (aunque no quieren ni escribir los tacos en chino, les da muchísima vergüenza).

Hoy cuando hemos salido del trabajo (a una hora prudencial, sobre las 7:30) hemos ido a cenar (hay que tener en cuenta que se come entre las 12 y la 1 del mediodía, con lo que a las 8 está todo el mundo ya cenado y a las 9 de la noche muchos restaurantes cierran) a un restaurante chino propiamente dicho (no se parece en nada a los restaurantes chinos de España) y luego nos hemos tomado unas cervezas San Miguel (en la foto se ve una peazo litrona, y el del fondo es mi compañero chino de trabajo), que aunque intento explicarles que la marca es originaria de España, ellos se empeñan en decir que es la marca típica de Hong Kong y la pronucian raro, como "San Mae". Como curiosidad, en el bar estaban retrasmitiendo carreras de caballos y había bastante gente siguiéndolas con listas, como de apuestas o clasificaciones.

También aprovechamos para pasear un poco, por unas aceras muy estrechas, llenas de obras, y en las que continuamente caen gotas desde los edificios (cuando una te cae encima rezas para que sea de agua). Hace mucho calor aquí y hay muchísima humedad, por eso supongo que se condensa en los edificios y está continuamente cayendo.

Mañana más

13 julio 2010

Viaje a Hong Kong (III): Trabajando hasta tarde

Hong Kong es una ciudad "extraña" si se mide en términos europeos, ocupa muy poca extensión, pero tiene muchísima población, por que las construcciones se hacen en altura. Por todas partes hay gigantescas torres de viviendas (y por lo que me ha comentado un compañero es bastante caro comprar un piso). Esto hace que sea una ciudad muy "populosa", que a las horas puntas el metro esté literalmente a reventar, lo que hace que sea imprescindible conocerse por donde moverse para no verse arrastrado por una marea humana.

La gente por la calle viste más o menos normal, como cualquier ciudad europea, salvo por que se ve bastante gente con mascarillas tapándoles nariz y boca (como si acabaran de salir de quirófano), algunos incluso con guantes, y además hay ciertas modas que chirrían, como en cualquier otra gran ciudad.

En la calle se puede observar una mezcla curiosa entre tecnología y retro (ya sé de donde sacan la inspiración artistas como Moebius para sus comics). Por ejemplo, los andamios están hechos de bambú atados y es fácil ver torres de 40 pisos o más que tienen andamios de bambú a partir del décimo piso (supongo que hasta que terminen las obras). Algunos edificios residenciales dan la sensación de estar construidos con retales, ya que parece que cada vecino arregla (o no) su trozo de fachada, pasando de todo (y sobre todo pasando de sus vecinos)...

Y aunque parezca un tópico (que no lo es), en los restaurantes no ponen cubiertos, se come con palillos (que hay que practicar mucho para usarlos bien, para que no se te caigan las cosas, o no tardar varias horas en comer.... al menos con esta dieta cogeré buen tipito :)) y hay una variedad muy interesante de tipos de restaurantes diferentes (casi todos asiáticos, claro). Acompañan las comidas con té, pero tienen varios tipos de cerveza (de tipo lager), que siempre son enormes (creo que más de medio litro) .

Aplicando el cambio, la vida aquí es más barata que en España (aunque habría que conocer los salarios para hacerse una idea más clara).

Los chinos (Hongkoneses en este caso) se ganan la fama que tienen de trabajadores, echan muchísimas horas al día en el trabajo, y por lo que tengo entendido apenas tienen vacaciones (dos semanas (al año) cuando llevan ya un tiempo en la empresa)

Lo malo de esto es que cuando hay que venir a una empresa china a trabajar, acabas haciendo el horario del cliente, y trabajando (casi) como un chino más.

Hoy (para ser mi segundo día aquí) he cenado en el puesto de trabajo, y hemos salido de trabajar a las 12 de la noche... Reconozco que me cuesta comunicarme (y entenderles a ellos), pero o yo acabo mejorando el ingles, o les enseño español a todos...

Por eso perdonarme que no suba fotos, pero es que me estoy cayendo de sueño.

Mañana más historias.

12 julio 2010

Viaje a Hong Kong (II): Recién llegado

El viaje ha sido sumamente pesado. Casi tres horas en autobús desde Valladolid hasta el aeropuerto de Madrid (saliendo a las 4:15 de la mañana para que me de tiempo de coger el avión). De ahí a París, para coger otro vuelo que me lleve ya directo a Hong Kong. En total se acumularon más de 14 horas de vuelo (sin contar autobuses, esperas y taxis), para llegar a Hong Kong a las 7:30 hora local.

En el aeropuerto de Madrid una imagen curiosa, dos señoras mayores, una con la camiseta de holanda y la otra con la de España, son el objeto de muchas las bromas al pasar por los controles.

Tras unas cuantas horas en el avión no sabía ni en que postura ponerme. Me dió tiempo a ver varias películas (cometí la osadía de ver el remake de Furia de Titanes, me ahorraré comentarios), saborear cena y dormitar un poco antes del desayuno a bordo. En el avión se consolidó la idea de que Toro Sentado tiene un inglés más fluido y elaborado que yo....

En cuanto llegué a Hong Kong a cambiar monedas para poder pagar a los taxistas (en el aeropuerto se pasan un poco bastante con los cambios). En Hong Kong usan su propia moneda, el HKD o dolar de Hong Kong, que al cambio está más o menos un euro a unos 9 HKD)).

Desde el aeropuerto al Hotel en taxi (uno rojo, que son los que llevan a la ciudad, los taxis verdes son para los llamados "nuevos territorios) y comprobé que puede ser difícil la comunicación en esta ciudad. Que la población se encuentra apiñada en pequeñas zonas, donde los edificios crecen alocadamente, como queriendo tocar el sol. Y queda tienen los mismo problemas de tráfico que cualquier ciudad de tamaño grande.

En el hotel a intentar hacerme comprender por los recepcionistas para conseguir mi habitación (y un botones se hace habilmente con mis maletas, para luego alargar la mano en busca de la propina). Cambiarme de ropa y rápidamente a las oficinas del cliente.

Cuando llegamos era casi la hora de comer, y comprobé que aquí a la hora de comer bajan el tono de la luz, y algunos aprovechan para dar cabezadas encima del teclado, y no se escondían, se ve que es normal aprovechar la hora de la comida para una siestita.

Nosotros fuimos a comer a un coreano (me encanta la comida asiática) y luego aguantar chapa en el trabajo, hasta que se nos hizo demasiado tarde (comprobamos tambien que pese a la fama que tengan, los chinos son muy cabezotas y obstinados) y tuvimos que acabar cenando algo que compramos en una tienda de las abiertas 24 horas.

A mi se me han ido cerrando los ojos toda la noche (y sin que sea la hora de la comida), así que aprovecho para dormir un poco... mañana os cuento más.

10 julio 2010

Viaje a Hong Kong (I): Por sorpresa

Ya sabíamos que a alguien le tocaría viajar a Hong Kong para ir a un cliente y sustituir a un compañero que lleva ya tres semanas allí. También despechábamos que en la rifa del viaje el que más papeletas tenía era yo.

Este martes me lo confirmó el jefe, me toca ir a mi, y me confirmó las dos sorpresas, salgo el domingo y me estoy allí 3 semanas... Un poco más y me dice el viernes algo como "ah. y llevate el ordenador que el domingo te esperan en China".

Sin tiempo para preparar nada salvo lo imprescindible, y temiendo cómo salga todo, teniendo en cuenta que mi nivel de ingles es algo más bajo que el que pudiera tener Toro Sentado...

Está claro que es una oportunidad única, aunque sea un tanto "a traición", e intentaré escribir aquí mis sensaciones sobre el viaje, que seguro que sorpresas va a haber muchas...

Para empezar ya me han comentado que tengo que coger taxis rojos, que son los únicos que pueden ir a Hong Kong, y que algunos no entienden el ingles y con otros es casi imposible comunicarse.... Va a ser divertido...

18 junio 2010

Desde mi cueva

Parece un tópico, pero es verdad, últimamente ando demasiado liado y cuando llego a casa no tengo ni ganas de ponerme delante del ordenador.

Algunas veces ojeo blogs desde el trabajo, y hoy he visto un adios (bastante definitivo) del blog "La patrulla X siempre gana", es una pena, había cogido cariño a Krispa y los demás personajes de las historias...

Menos mal que siempre nos queda Chuchi y sus tochos :p